Robar y ser robado

Ya sabes como es, un día estas tranquilo, robando un museo para no perder la práctica, y el amor de tu vida por fin se digna a aparecer. Su belleza física, pasajera cómo es, consigue provocar pasajeras emociones.

Las emociones llevan a la decisión de siempre: tomar lo que deseas. Así que diseñas un plan para robar su corazón, y te metes en su vida con el sigilo con que entrarías a un banco cerrado.

Todo fluye, constante e inconstante, como el tiempo. Consigues lo que quieres, por supuesto, pero también ocutlo que jamás te había sucedido: mientras te asomabas a su mundo, el amor de tu vida se ha asomado al tuyo y tu corazón esta ahora en su pecho.

¡Que robo tan absurdo es el amor, al final resulta que te quedas con sólo un corazón, y como no es el tuyo no tienes idea de como echarlo a andar.

Desafío 52 Versiones: Septiembre (Personajes 35 - 38)


Hola de nuevo.

¿Listos para la lista de pequeños disparadores creativos para nutrir o dar origen a personajes?
Recuerden que, si quieren el desafío completo, todos los personajes que surjan deben vivir en el mismo lugar o ser parte de la misma situación, aunque estén escribiendo historias cortas con argumentos no relacionados. Los vecinos tienen distintas historias, pero siguen siendo vecinos.

Bueno, otro grupo de disparadores temáticos inicia:

Hay muchas maneras de conocer a una persona, dicen que se puede saber mucho por su basura. Así que, ¿les parece si echamos un vistazo a los alrededores en el día de sacar la basura?
# 35. Esta persona sale muy temprano, en ropa interior o en pijamas, con el pelo hecho un desastre, los ojos apenas abiertos y arrastrando los pies. Carga varias bolsas de basura que deposita en un contenedor dispuesto frente a su casa.

# 36. El/la siguiente saca un basurero enorme, aunque por la facilidad con que lo carga parece ser muy ligero, cuando sale para irse al trabajo. No revisa si se ha ensuciado ni se limpia las manos antes de salir de casa para las actividades de ese día.

# 37. No hay nadie en casa. Cerca de la entrada hay un basurero doble, fijo en el suelo y con techo. Uno de los basureros tiene una bolsa, dentro de la cual encontramos papeles, hierba seca, empaques de todo tipo de comida preservada, incluyendo latas de vegetales, bolsas de leche, bandejas para carnes… curioso, hay semillas pero no huesos. En el basurero gemelo, hay restos de tela y papel, un libro en buenas condiciones y una caja de plástico.

# 38. Hay que esperar un poco más en la siguiente casa. Hasta que pasa el camión de la basura, y una persona sale corriendo, con unas bolsas oscuras atadas con cintas de colores.

Les recomiendo partir de la idea de que ese es un día común para ellos, no es que se les olvidara sacar la basura o se levantaran muy tarde o muy temprano. Pero al final dependerá de ustedes.

 ¡Ojalá estén inspirados!


Para los que no saben de qué va esto, la versión corta es que se trata de un método para mantenernos inspirados todo el año. Al inicio de cada mes les presento 4 o 5 disparadores literarios. Elijan los que quieran y con cada uno inventen un personaje. Hay varias opciones sobre lo que pueden hacer con los seres ficticios resultantes, pero la premisa es que todos los personajes de un mismo autor viven la misma situación de una forma u otra. Pueden visitar la entrada principal para ver los detalles.

Recuerden que pueden compartir su progreso (ya sea el escrito, o sus anécdotas y dudas del proceso creativo)

Personajes (disparadores) anteriores:
Enero
#1. Protagonista muerto(a)
#2. Experto(a) fuera de su zona de confort
#3. Prejuicioso(a) con poder
#4. Alguien siente mucho frío, pero no puede usar abrigo
#5. Inspírarse en esta imagen, tomada de https://pixabay.com/
Febrero
#6. Su tema músical es Ministry of Magic - "Don't Leave"
#7. El sanador
#8. El talento inesperado
#9. Su libro favorito es...
Marzo
#10. Una buena persona
#11. Una persona del sexo opuesto
#12. Una persona común
#13. Una persona extraordinaria
Abril
#14. Soy el escritor
#15. ¿Me perdí de algo?
#16. ¡Soy un héroe!
#17. A mí ni me miren
Mayo
#18. El que salió en las noticias… de casualidad.
#19. El ser (mítico) de youtube.
#20. La amiga del amigo de un primo de tu contacto… o algo así.
#21. El personaje historico que no llegó a los libros de texto.
#22. La madre promedio.
Junio
Personajes 23-26: 4 imágenes (también son de https://pixabay.com/)
 

Julio
# 27. Celebra una religión que no practica.
# 28. Celebra una muerte
# 29. Celebra el cumpleaños de alguien que no le agrada.
# 30. Celebra el aniversario de una relación
Agosto
# 31. El maestro de escuela con amnesia selectiva
# 32. El abogado que persigue en secreto su vocación
# 33. El animador de fiestas infantiles
# 34. Gana mucho dinero por cumplir una tarea muy especifica en la forma precisa

[Relato] El profesor de magia

Eres el último en recibir una invitación. Sabes que no debe ser gran cosa, porque tú no eres la gran cosa, pero igual te entusiasma ser uno de los seleccionados para impartir clases en el último colegio en funciones.

Es cierto que el espectáculo y la búsqueda de personas, mascotas y objetos perdidos paga mejor, pero prefieres enseñar. Los chicos a los que has dado clases irregulares durante los últimos siete años no tenían nada de malo, pero a ti te atrae la idea de una estructura, a lo mejor es cierto que tienes alma de viejo.

Así que te metes en tu traje de mago, con todo y el sombrero —sin palomas, eso es para prestidigitadores— y tomas un tren que te deja a dos cuadras del edificio más grande de la ciudad más pequeña del país.

Muestras tu mejor lado, responsable y ordenado, y te tomas la molestia de intimidar un poco al niño que tartamudea en la última fila, porque sabes que es la maldad lo que se valora en esta institución —¡si lo dice su nombre: maldad e indiferencia!

Así corren los días. Amas la planificación constante, asignar calificaciones por primera vez. Odias la forma en que te ven cuando les gritas. Unos podrían llorar, otros... son un poco aterradores. Pero no tienes corazón para gritar solamente a los que no van a buscar venganza, así que tienes que tolerar ronchas, trampas y alguna humillación pública los martes.

Puedes vivir con eso, o al menos intentarlo, pero no puedes evitar encariñarte con algunos. El chico tartamudo tiene un don para esto, aunque no podría pronunciar una palabra mágica así su vida dependiera de ello. La presidenta de la clase es negada para la materia, pero comprende todo y se hace a la tarea de entrenar al chico bizco que al inicio no entendía una palabra —y probablemente nunca llegará a hacerlo— pero si puede congelar el vapor con solo decir 'cero'. Hay un estudiante en primer año que no deja de echar las cartas hasta que consigue entender algo, no importa lo difícil que el tema le resulta.

Enseñarles es tan gratificante que no puedes encontrar indiferencia. Empiezas a asignar proyectos extra, a recomendarles técnicas de estudio, e incluso ayudas con algunos problemas personales.

Un día descubres que tomaste partido en la mayor parte de las guerras declaradas entre algunos estudiantes, e incluso te involucras en las batallas que se libran en secreto.
No puedes continuar con la intimidación y los castigos en forma de hechizos espantosos, y no es una sorpresa que pronto las autoridades del colegio quieran hablar contigo.

Te van a despedir, estás seguro.

Pero quizá no es una decisión inapelable. Quizá te den algún tipo de advertencia. Pero aunque no te pongan de patitas en la calle ahora mismo, ¿como vas a adaptarte? ¿Como vas a mantener los estándares del instituto?

Estás muy nervioso, pero te presentas con la cabeza en alto y saludas sin temblor en la voz.
Preguntan sobre un estudiante destacado en tu materia y te limitas a recitar los hechos: tiene buenas notas porque su desempeño mágico es impresionante, le dejaste conservar la llave del armario de utensilios e ingredientes porque trabaja incansablemente. No clamas que 'no es favoritismo' porque sabes que sí, así que supones que sonarías culpable.

Esa llave, dicen, es lo que te ha traído a esta oficina. Te explican que ese chico que parece de lo más inofensivo, viene de una familia de ladrones, y dejarle acceder al armario así, sin supervisión, acabará en la desaparición de todo lo que ahí se guarda.

¡Pero que gran alivio! Basta con explicar que lo monitoreas en secreto y que los invaluables implementos mágicos están encantados para regresar al armario cada lunes, justo a la medianoche.
Por supuesto que sabes que tus estudiantes pueden obviar tus reglas, no todos ellos valoran la estructura, y todos tienen ambiciones siniestras y métodos astutos. Eso es este colegio.

No eres como ellos, pero sabes como manejarlos.

Y así, siguen los días. Estás en tu elemento.

Leo y el lobo, de Óscar Lozano.

Leonardo (Leo) y su pequeña hermana Elsa han quedado huérfanos a causa de un trágico accidente que sufrieron sus padres. Ahora Elena, su tía, una vehemente y extraordinaria veterinaria que vive a cientos de kilómetros, constituye su única familia. Ella acoge a sus casi desconocidos sobrinos, regalándoles una nueva vida en un pueblo perdido; tan perdido como receloso de preservar sus fantásticos y silenciados secretos. Hasta que un buen día Leo, atrapado por el magnetismo de un extraño bosque, se adentra en el corazón del propio misterio, donde tropieza con un singular y joven lobo. Juntos emprenden la búsqueda de un ser oscuro por infinidad de rincones de aquella mágica tierra..

¡Hola lectores invisibles!

Para esta semana, después de mucho tiempo sin contarles sobre mis lecturas, quiero hablar de un libro digital, obra de Óscar Lozano, que descubrí gracias a un grupo en Goodreads y que el autor tuvo la cortesía de permitirme leer.

No estoy muy segura de contarles, porque no se si a estas alturas ya hay una nueva edición para la cual mis quejas ya no tengan validez.

Sip. Quejas, he dicho. Siempre las tengo, sobre todo si la historia me ha gustado. En este caso mis quejas son principalmente sobre forma. En cambio, la idea básica, y el argumento en sí, me parecen muy buen material.

En Leo y el Lobo encontramos una aventura, un hogar que proteger ante un villano con razones que no son tan justas como cree  (dos villanos, más bien), una familia y unos pocos aliados que fortalecen al protagonista. Ya habrán notado que esas historias me gustan.

Esta en particular, tiene un elemento extra: el mundo y las ideas del habitante común de un pueblo común, se funde con el mundo fantástico. Los personajes no viven en un mundo mágico aparte, ni se esmeran en esconder (tampoco difundir) lo sobrenatural. Sí, hay cosas sobre si mismos que es mejor no contar y el ciudadano común no recibe información exacta sobre la situación, pero tampoco existe el secretismo que se ve tan a menudo. No sé si soy la única que no ha visto mucho ese enfoque, pero seguramente no seré la única que lo encuentra interesante.

Peeeeero, cada tanto la información aparece de la nada para explicar una situación. A veces sirve para dar una sorpresa, pero en otros casos, me parece que me acaban de cambiar las cosas de repente y sólo porque era conveniente. De vez en cuando, los diálogos se salen de personaje, principalmente por sonar.. académicos.

Listo, esa fue mi extensa lista de quejas. Volvamos a hablar de lo fácil con que se mueve la historia de un escenario a otro sin perder de vista el punto principal, y de como saca provecho de las supersticiones comunes del pueblo para llevarnos a la verdadera magia que el habitante común ignora.

Para evitar spoilers, solo diré que el final tiene muchos buenos elementos, otros que confunden y se sienten fuera de lugar y, cuando no, un evento que al parecer es requerido en el género pero que a mí jamás me ha gustado. Un final normal, entonces.

En todo caso, fue divertido de leer, y fácil de seguir y de recordar. Lo cual es una suerte, ya que entre una cosa y otra, pasó un tiempo considerable entre la primer parte que leí, y los dos últimos tramos.

Ideal para los lectores interesados en el camino del joven héroe que apenas descubre su lugar en un mundo fantástico, pero sin abandonar el mundo real. Para los que disfrutan una sorpresa ocasional más que tratar de descifrar la situación antes de que se muestre. Y, quizá, para los que prefieren algo sencillo, pero donde hay mucho en juego.

[Relato] El último crimen

¿Listos para otra historia de como se fue a pique la civilización entre comillas que conocemos? Porque aquí hay una.

El último crimen

Buenas tardes, alumnos. Revisé sus reportes sobre el primer tema conocido en que se impuso la Ley de Tolerancia. Todos tienen notas aceptables como podrán notar... Jaden, haz el favor de repartirlos... Les decía, todos tienen calificaciones aceptables, excepto Nora y Jaime que entregaron hojas en blanco. Nora, si era una broma, debes saber que no fue divertida. Pero por si acaso te copiaste de tu compañero, te di unos cuantos puntos. Por supuesto que una hoja en blanco es la respuesta correcta, sobre todo si toman la tarea tan literal como seguramente ha hecho Jaime, supongo que debo formular mejor mis preguntas.

Todos los demás, encontraron información más o menos completa... algunos incluso mencionaron más de un tema, lo cual ya es acercarse bastante, a decir verdad. Verán, la cuestión es que, en su momento, muchos aclamaron que su logro había sido el primero, pero nadie tiene evidencia de ello.

Es posible que las primeras batallas por la tolerancia hayan sido también las primeras de la humanidad, quizá vinieron después, cuando las sociedades ya iban madurando. En ese entonces a nadie le importaba llevar un registro de esas cosas, todos creían ser las únicas víctimas de lo que llamaban discriminación. Para cuando el movimiento por la tolerancia se convirtió en algo unificado, todos aclamaban haber sido los precursores. Hay docenas de teorías, cientos si se hace caso a cualquier publicación de las redes sociales de aquellos días. Pero no hay forma de saber cuál fue la primera batalla.

Lo que si sabemos, es en que momento fue que la tolerancia por fin gano la guerra, sabemos como fue que terminó la historia, no es verdad? Acabó en una escuela, modesta y con una matricula diminuta. Desde luego, en esos días todas las escuelas tenían matricula escasa, porque había demasiadas y la gente aún no le encontraba el gusto a estudiar, porque solía ser obligatorio. El gobierno había controlado durante una eternidad todo lo relacionado con la educación, se aseguraban de decir a todo el mundo qué debía enseñarse, a quién y dónde. En aquel entonces los uniformes eran algo relativamente popular, y a veces podía ponerse todo muy confuso... Desde luego, la transición cuando se implementó la tolerancia tomó algo de tiempo, como con todo. Por unos años, el gobierno siguió sugiriendo los temas, ya saben, en la era de los Estándares. Pero todos podían fundar un centro educativo con sus propias reglas... luego vinieron los grupos de estudio sin ningún tipo de normas, los colegios más similares a los que conocemos. La Ultima Ley ya se había instaurado.
Mona, ¿me repites la Última Ley?

...

Más o menos, Mona, más o menos. “En aras del respeto entre humanos y de la realización de cada persona, es permitido todo mientras no se obligue a nadie a hacer algo que no quiere, ni se le prive de hacer lo que desea”. Creyeron que era una verdad absoluta, que al fin lo entendían. Pero entonces apareció esa pequeña escuela, que calificaba y clasificaba a sus estudiantes. Le enseñaban a cualquiera que deseara aprender, incluso proporcionaban algunas herramientas, pero no hacían nada práctico. Daban a sus estudiantes la información y los medios para manipular, someter e incluso destruir a otras personas u organizaciones. La gente creía que era ilegal. Querían que la escuela fuera cerrada a la...

...

¡Exacto Margoth! ¿Y por qué no podían?

¿Nadie?

¿Beto?

...

No; no necesitas saber los hechos, piensa en...

...

Eh... no, no tiene nada que ver con armas nucleares. En ese entonces nadie tenía armas nucleares. Me pasa por preguntarle a Beto. A ver, ¿alguien más?

...

No Michelle, ellos no se escondían. Hubieran podido hacerlo, supongo, pero no era necesario porque la ley los protegía. ¡No podían quitarles la oportunidad de hacer lo que quisieran y de ser lo que quisieran. Y aunque en ese momento la ley sí prohibía llevar a la práctica sus conocimientos, no había nada contra aquellos que solamente estudiaban. Fue comprobado en juicio. Un juicio que sacudiría una vez más los cimientos de la sociedad.

¡El último juicio! Dónde se encontró culpables del último crimen a los demandantes. Sí, a los demandantes y no a los demandados.
Culpables, sí, pero no condenables. Porque, ¿cómo castigarían su maldad sin quebrantar la ley? No podían forzarlos a nada, ni quitarles nada. Ni siquiera era correcto obligarlos a dejar de luchar contra lo que ellos denominaban una educación perversa. Fue entonces cuando el sistema judicial fue demolido y nuestro pequeño centro de estudios se volvió famoso, aunque estarán de acuerdo conmigo en que, al día de hoy, nuestra reputación se basa en nuestra eficiencia y no en las anécdotas del último juicio.

...

¿Eh? No. No, la policía trabajaba con el sistema judicial, pero era otra organización. Hablaremos de su progreso la semana que viene. Me gustaría que los mellizos hicieran una presentación sobre eso para... el miércoles.

...

¿Cómo que por qué ustedes? Porque lo digo yo. Si no les gusta, demándenme.

...

Sí, Jaden, por supuesto que es un chiste. ¿No acabo de explicarles que el sistema judicial ya no existe?

...

Por supuesto que podrían, pero si yo sufriera un accidente, ustedes se quedarían sin profesor de historia, con lo que correrían el riesgo de vivir sin lecciones como la de hoy. ¿Qué hemos aprendido hoy, clase?

Oh. Preferiría no decir que toda nuestra sociedad está basada en “una norma estúpida”, Genaro. Pero admito que siempre fue imposible de cumplir a cabalidad. Haga un reporte sobre eso.
Los veo mañana, jóvenes. Disfruten la tarde y no corran con tijeras... a menos que eso quieran.

 

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