Escaleras y toboganes.

Uno de los problemas del mundo real, es que fuera de las leyes físicas, las reglas no son claras. Los juegos, aún los más complejos, tienen muy claro que está permitido en cada circunstancia; pero en la realidad, es decisión de cada quien cuando debe deslizarse suavemente y cuando luchar contra la gravedad. Las escaleras en la vida son generalmente opcionales, y para no sudar muchos prefieren pasar de ellas. No podemos ver todo el tablero así que no tenemos idea de que tan lejos nos llevará cada escalera.

Podemos pasar la vida intentando ver sentido en el funcionamiento de las causas y efectos a largo plazo, pero la verdad es que esa información nos supera.

Dije que eso es un problema, y no me retracto. Pero también es algo bueno. ¿Qué sería de nosotros sin cosas por entender? Y sí, me encantan las estructuras claras y saber a que atenerme, pero también tiene su encanto el espacio para improvisar, para ver las cosas del lado que nos resulte mejor.


Me he lamentado porque mi horario no depende de mi, para luego sentir admiración por una muchacha no mucho mayor que yo que dice "puedo", como si no fuera difícil, frente a la posibilidad de manejar una prótesis que sustituya su pierna.

Y es que no podemos controlar casi nada en nuestra vida, pero nadie nos puede quitar el derecho a elegir nuestra reacción.  A veces, es esa reacción lo que desencadenará los eventos que, a la larga, regirán nuestra vida de formas que no podemos entender.

¡Compártelo!

0 comentarios:

Publicar un comentario

Buscar

 

Seguidores

Diario Poético Copyright © 2011 | Tema diseñado por: compartidisimo | Con la tecnología de: Blogger