Proyecto de Febrero de Adictos a la Escritura.

Por aquello del mes, se pusieron románticos, y el proyecto consiste en algo que venga al caso. Por un momento creí que no podría escribirla, pero luego la idea vino a mí como cuando una idea viene a uno.
 
Además esta es la primera vez que publico algo de la colección de Maldiciones Beneficas en este blog.

Bien, disfrutenla... y comenten.
 
Cuando tu novio necesita otra relación.

Él siempre supo como hacer reír - y llorar - a una chica. Nunca dos a la vez, ninguna más de dos meses: tenía un sistema y cuando lo usaba había sido bueno. Pero ahora estaba "estáncado" en la misma relación monótona y práctica.

Ya no era divertido besarse en público para ver quién se quedaba mirándolos y quién hacía comentarios sobre la falta de decencia. Apenas tenían tiempo para verse debido al aumento de responsabilidades de trabajo, así que se veían sólo cuando el departamento contable necesitaba resolver asuntos legales.

Los días eran muy cortos y ella era de esas señoritas - mojigatas, las llamaba él - que no podría pasar una noche en casa de él. Si quería volver a divertirse en una relación romántica, él necesitaría hacer cambios.

Y él - una persona que solamente trabajaba para tener dinero para divertirse - no se lo cuestionó. Lo primero, que debía hacer era acabar con el noviazgo. Sólo necesitaba encontrar el momento. Tras meditarlo un poco, decidió que era posible reunirse a la hora del almuerzo. Era una pésima fecha, con toda el mundo intercambiando flores y chocolates.

Cuando les sirvieron la comida, le quedaban más o menos quince minutos para plantearle los hechos a la mujer más amable, sexy, práctica y explosiva que había conocido.

Al principio ella pensó que era un chiste, pero su expresión cambió al entender que hablaba en serio. En los infinitos segundos que duró ese cambio, él se preguntaba si ella fingira no darle importancia al asunto o si lo atacaría con el tenedor de plástico. Ella no hizo ninguna de esas cosas.

― Y, ¿qué vamos a hacer?

¡Claro! Era práctica como pocos y sabía que los problemas eran para solucionarlos.

Él no esperaba esa pregunta, pero no dejó que el cambio de planes arruinara el momento. Descartó el largo discurso preparado y respondió como si el asunto no fuera gran cosa:

― Pues casarnos, claro.

En realidad, él le tenía pavor al matrimonio, pero era un temerario.

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8 comentarios:

Sidel

Por lo menos el final ha sido inesperado...a veces apreciamos las cosas un poco tarde...Saludos.

Laura S.B.

jajaja la mejor solución claro XD
No sé porqué pero me da pena la chica, la que le espera...

Esther

No sé si lo he entendido bien, pero esa ha sido una propuesta no muy buena para él. ¿Y si le dijera que sí? Creo que se iba a meter en algo que no quiere...
Es un poco cómico todo, jeje.
Saludos :)

Yess

Él sabe que le dirá que sí, pero, probablemente tienen razón, quizá no es lo ideal para ellos, dado que él no es bueno con eso del compromiso... pero no les importa porque se aman.
Mis personajes pueden llegar a ser bastante cursis :P

KaRoL ScAnDiu

Jeje, como mínimo sí que es temerario.. si ya no hay solución, pues a lo más improbalble, pues:D

Genial:D

kissess

Déborah F. Muñoz

el final me ha dejado un poco rayada, he llegado a pensar ¿Habré leído mal el principio? Pero no, es que hoy estoy un poco espesa, aunque a la segunda ya lo he pillado mejor jaja. No sé si a la pobre mujer le convendría aceptar, la verdad. A mi no me parecen cursis para nada. Se quieren, eso es todo.

Maga de Lioncourt

Pues a mí me da lo mismo lo que sean porque me pareció un relato precioso.
Suerte que al fin pudiste participar :-)

Besos!!

Kate P.B

Que final mas inesperado!!
Yo pensaba que terminarían de verdad, pero con esa solución realmente no se que pensar... yo creo que dirá que si, igual el es un temerario jeje

besitos.. :)

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