Proyecto de Octubre, Adictos a la escritura.


No podrás escapar. 
No podrás esconderte. 

No podrás gritar pidiendo ayuda. 

Nada detendrá la...

AGONÍA BIEN MERECIDA

El hombre de la bata dirigió la intensa luz hacia él. Cerró los ojos por un momento pero no fue capaz de quedarse así. Siempre le había costado trabajo mantener cerrados sus ojos, aunque ahora también le costaba mantenerlos abiertos. Era demasiada luz.

Estaba aterrorizado y quería huir. Abandonar la silla, y la habitación y el edificio. No lo habían atado, pero le habían advertido que era posible. Él hombre de la bata se había reído al decirlo. No, no podía correr. Correr... como deseaba eso. Quizá sería capaz de llegar hasta la heladería de la esquina, donde Marisa Medina podría ocultarlo de sus captores. No había duda de que esta era una buena mujer y no le dejaría a su suerte. Pero estaría en líos por ayudarlo. Además... “ella” iba a convencerla de entregarlo; porque ella siempre convencía a todo el mundo.

No podía siquiera quejarse. Sus maxilares dolían terriblemente, debido a estar tan abiertos. Y ahí venía. Cerró los ojos y apretó los brazos de la silla con sus débiles manos. Tenía tanto miedo. Juró para sus adentros que no volvería a arriesgarse.

Escuchaba el agónico sonido, y tenía esta sensación horrible que no era dolor pero que mejor lo hubiera sido porque sentía como debían sentir los muertos. Se pregunto si estaba soñando, o si le habían dado una droga como en las películas. Quizá, de proponérselo, no hubiera podido moverse. ¿De eso se había reído el hombre de la bata?

No podía saber lo que el hombre hacía con sus instrumentos y es que largo rato había logrado cerrar los ojos, y al abrirlos, de inmediato los cerraba de nuevo. Esa sensación ajena era insoportable.
No se iba del todo aunque el hombre de bata se había alejado. Lo vio ejecutar una tarea metódica,sin compreder que tortura seguiría.

El Octubre próximo, si es que sobrevivía, se quedaría en casa.

*****

¿Todavía lloras, Boby? ―dijo ella― ¿Lo ves?, te dije que no te comieras todos esos dulces el Halloween pasado.
Y sobre todo ―dijo el dentista― recuerda asear tus dientes, siempre.

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16 comentarios:

Déborah F. Muñoz

^^ totalmente identificada

Nut

Jajajaj, que bueno. Te aseguro que a mitad de relato ya sabía de que se trataba, porque me he visto perfectamente reflejada en el protagoistas. Me ha gustado mucho, gracias :)

hada fitipaldi

Pues no tenía idea de que iba a acabar así, muy bueno! Yo siento algo parecido cuando tengo que ir. Besos!

osnolasaga

Me ha gustado mucho y el final es totalmente inesperado.
Yo al dentista no le tengo miedo, lo mío siempre fue el oculista (siempre al revés).
Pero ahora aprenderá a no comer tantos dulces por Halloween jaja

Selin

Me temo que nos has recordado a todos unas experiencias aterradoras, jeje. Esta noche me acordaré de ti cuando coma los panellets. :D

Patricia O. (Patokata)

jaja, muy bueno, ni se me ocurrió que era el dentista aunque tendría que haberlo imaginado!!!!!
Un gusto leerte!!

Saludos!!

Lu...

Oh! Me encanto. No tengo mas que decir.
Un beso
Lu

KaRoL ScAnDiu

Jajajajaj.. pues yo no me lo imaginaba, ni por asomo, que se trataba de la consulta de un dentista... ^^

Genial, querida, muuuy bueno:D

Kisses y feliz Halloween:D

Abi

jajaja pobre, sentí como si era yo en serio es que de verdad da cosita el dentista... en serio me gustó tu relato muy ingenioso. Todo lo que hace el halloween, por eso no coman tantos dulces si les da miedo ir al dentista. :)

PukitChan

XD, por supuesto, nada peor que una cita al dentista, y sobre todo, desde el punto de vista de un niño x3 Jajajaja, me encantó ese final, tan... humorístico. XD

Feliz día ^0^!

Athena Rodríguez

Mi mente viajó hacia algo más perverso, pero bueno los temores de los niños no deben menospreciarse, algunas noches esos miedos vuelven a arribar a mi cabeza y es difícil mandarlos a volar.

Gracias por el relato, te ha quedado espectacular.

¡Feliz Halloween!

Yess

Me alegra mucho leer que se identificaron n_n
Es muy interesante ver que aunque varios esperaban otra cosa, en algunos casos les resultó fácil de identificar... me preguntaba como iba a ser y resultó variado xD

ibso

Seguramente así deben sentirse muchos niños (y no tan niños) cuando tienen que visitar al "hombre de la bata blanca" :).
Un saludo
ibso

Laura S.B.

¿Hay algo que de más miedo que el ruido del torno ese del dentista? Hace fiiiiiiiiiiiiii y da un repelús horrible.

Interesante tu punto de vista, y muy simpático :)

Atenea

Buaa ha sido genial... con tensión pero con un final muy divertido =)

Karuna

Este cuento de horror es tan divertido, gracias al matiz de humor negro que le diste, Tania.

Te llevaste un 10 en el factor sorpresa.

Por cierto, con respecto a la consulta dental, me trajiste horribles recuerdos.

Todavía traigo en mente el día en que me extrajeron la muela del juicio.

Saludos Karuna ^^

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