Proyecto Adictos a la Escritura - Enero.


Qué barbaridad, casi no llego... Más aún dependiendo del huso horario, podría decirse que no llegué... pero aquí todavía es jueves, y ya lo tenía escrito así que, dejo mi idea para el proyecto Sensaciones de Adictos a La Escritura.
Posiblemente me fui un poco del "tema", pero eso es lo que hubo. n_n

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Por favor no me lleven.
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Me rodea la oscuridad. El aire se encuentra cálido pues este sitio ha estado cerrado largo tiempo. Sin embargo, el contacto con algunas de mis hermanas las rebela frías. Muy frías. Y Además está esa sensación punzante justo donde una de ellas me está empujando. Que molestia.
De afuera de mi encierro(nuestro encierro) llegan las risas de niños, como de constumbre. Y de pronto una sacudida. Me libero del roce de mi hermana. Me encuentro de inmediato chocando con varias de ellas, incapaz de evitar los saltos de un sitio a otro, es tan inestable todo cuanto me rodea.
Escucho, mientras me estrello y giro, a una mujer cuya voz es muy suave y dulce, ante la cual se acaban las risas de niños justo cuando el movimiento se termina aquí dentro. Ahora inicia el suplicio. Sí... ahí, ahí están. Sus vocecitas agudas repitiendo con demasiada fuerza lo que dice la mujer de voz dulce... El encierro no nos libra del sonido, aunque si lo amortigua. Espero con impaciencia, en medio del aire tibio y el roce de mis frías hermanas.
La repetición se termina después de lo que parece una eternidad. Aún puedo escuchar, por suerte.
La mujer da instrucciones a los niños y el silencio prevalece causándome alivio. De pronto, volvemos a sacudirnos. Vuelvo a quedar justo en el filo de algo y eso duele... Y entonces, entra un rayo de luz sobre nosotros. Y comienza a hacer frío. Hace tanto frío.
Veo venir la mano de mujer, con anillos y todo. Se acerca, se acerca y... es tibia. Agradable. Aunque el roce de mis hermanas es peor cuando la mano se cierra y uno de esos anillos está realmente frío. Huir es imposible.
Y justo a mí me sujeta con las puntas de dos dedos y me aleja de mis hermanas mientras el aire me azota sin piedad. Sus uñas son filosas y con ellas me lastima, no se con qué objetivo. Insiste en tirar de mi capa protectora... Así voy a quedar vulnerable al polvo y demás mugre... Sin mi capa protectora siento más frío todavía, hasta que se me acerca a una superficie vertical un poco menos fría y bastante liza. La mujer me acaricia con su dedo gordo, y la superficie lisa se me adhiere como lo haría el polvo. No podría desprenderme, pese a que la gravedad sigue tirando de mí, sin lograr acercame a La Tierra...
Veo a algunas de mis hermanas que salieron antes que yo, y a su lado unas letras. Todo en la misma superficie vertical. Y desde ahí podemos ver a los pequeños, incluido el que dice: "¡Ya tengo nueve! Me falta una estrella nada más." Y rie.

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8 comentarios:

Karuna

Hola Yesi, tu texto es muy lindo. Pero me dejaste intrigada con saber de qué objeto estás retratando con tus palabras.

Eso me dejó un poco dudoso, yo puedo pensar que se trata de un anillo. ¿Ó me equivoco?

Saludos Karuna ^^

Emma Buffei

Ay!! Casi que no descubro que era una velita de cumpleños XD ME encantó!!!

laura

linda historia, con la dosis justa de suspenso para llevarme hasta el final

un abrazo

Saskia

¡No sé qué es! Al principio crei que eran canicas xD Después, que era un lápiz. Pero al final, que eran pegatinas en forma de estrella, de las que se usan en los colegios. ¿De qué se trata? Si es la opción de "Estrella", ha sido una idea fantástica que fuese de pegatina :D

Maria O.D.

¡que genial relato! yo propuse estrella :) has descrito muy bien las sensaciones, recuerdo que yo nunca las complete! :)

Dora Ku

Muchos de los escritores de este ejercicio, manejaron el suspenso y la intriga, pero al final descubrieron a su personaje. Tú preferiste dejarlo a la imaginación.
Yo también creo que son esos sellitos que pegan en la frentes de los niños, cuando se portan bien.
Pero no estoy de acuerdo con estas estrellitas, porque, ¿que pasa cuando un niño no la obtiene, definitivamente se siente marginado. Bueno esa es mi idea.
Muy bien planteado tu relato, felicidades.
Cariñosamente: Doña Ku

Déborah F. Muñoz

Yo me inclino por pensar que son estrellitas o ceras de colores

Tania Yesivell

En efecto, es una estrella de premio. No las daban en mi escuela, por lo menos no cuando yo estuve. Y puede ser que sea cierto que luego harían sentir mal a quienes no las reciban. Si nunca obtienes ninguna.... Pero imagino que dependerá del enfoque que se le de, ¿no? Pobres maestros, ellos tienen que ver como hacer sentir bien a los más dedicados sin hacer sentir mal a los demás, y lo peor es que ¿cómo saben quienes son realmente dedicados? Uhm.
Gracias a todos por comentar. :)

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