Proyecto Febrero. Adictos a la escritura.

Pensé que no lo haría (falta de tiempo, falta de inspiración), pero aquí estoy, "diseñando mi propio cupido" porque en Adictos a la Escritura nos pusimos temáticos xD 
El tiempo se lo robo a otras cosas, y la inspiración la rescaté del pasado... de hecho, estoy robándosela a otra historia que había abandonado temporalmente.

Nadie trabaja de gratis en estos días.

María, Pablo y Suany estaban sentados en el piso, donde siempre, en sus asuntos habituales. Pablo leía su libro de química por mientras llegaba su novia. Las muchachas hablaban sobre chicos.
—Sí, lo tiene todo pero no me determina.
Suany no comprendió.
—¿No te qué?
—No me determina.
—Sí, ¿pero eso que es, mujer?
—No sabe que existo, no le intereso, no... ya no sé otros sinónimos.
Pero ya había quedado claro.
—¿Quieres que te determine? —preguntó Pablo, dejando de lado su libro.
No era habitual que el las escuchara siquiera.
—Haría lo que fuera.
—Menos hablarle —rió Suany.
Fue entonces cuando Pablo dejó caer su libro y atravesó el patio hasta el aula de enfrente. Sus amigas estaban sorprendidas y se preguntaron "que habría perdido ahí". Pero cuando él se detuvo frente al salón y le dijo algo al muchacho del que hablaban, María se puso pálida primero, y pasó por todos los tonos hasta el rojo mientras era señalada por su amigo y vista fijamente por quien no la determinaba. Por cierto que él sonreía con un nerviosismo que hacía pensar a Suany en lo similar que era con su amiga.
Esa misma tarde, al salir de clases, Jaime le ofreció a María acompañarla a casa, mientras ella asentía, Pablo y Suany dijeron adiós y se fueron juntos; vivían en casas vecinas, así que durante el camino Suany aprovechó para preguntar, por enésima vez, que le había dicho.
No había dicho demasiado, había preguntado que tal le parecía como posible pareja, y Jaime había perdido la voz. Había pensado en ello el resto del día, y ahora caminaban tan despacio como podían hacia la casa de ella. 
Pero Pablo no podía decirle a Suany lo que había dicho, porque no lo recordaba para nada.
Como no recordaría nada la señora que atendía la pulpería de la esquina y que ahora estaba comentando con Margarita como su sobrino suspiraba por ella. 
Era un trabajo agotador ir por ahí de cuerpo en cuerpo soltándoles la lengua para que las relaciones no quedaran en hubiera sólo porque tenían miedo a ser rechazados. Lo más difícil era saber cuando realmente eran el uno para el otro. Y admitía que era complicado mantener una relación, cosa que no era su deber. Pero, ellos tenían que ocuparse sólo de una, ¡mientras este pobre espíritu trabajaba tanto!
Por eso fue que comenzó a cobrar. Frases como "Haría lo que fuera" sellaban un contrato, y la verdad no era buena cosa sentirse cansados sin motivo justo al iniciar su relación... Pero, ¡esas fuerzas eran necesarias para el que los había reunido en estos tiempos tan desprovistos de afecto! Y ellos habían aceptado, ¿no?

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12 comentarios:

Emma Buffei

o.O Esto suena a pacto con el diablo jajajaja...¡Qué interesante y misterioso Cupido!

Jeshua_Morbus

Si bien la idea no me suena mala, peca de falta de ritmo. La conversación es una situación lenta mientras que el resto del relato se desarrolla a toda velocidad... podría dar lugar a una buena historia de un par de páginas pero tú lo has resumido en media página.

Como he dicho, no es mala idea, pero desarrollada a ritmo irregular.

Lunella

La historia se me hizo muy rápida la historia pero clara al fin y al cabo, ese cupido decidio comenzar a cobrarselas de alguna manera, pobre xP
Gracias por compartirlo :)

Tania Yesivell

Supongo que un poco, pero él en realidad es un buen tipo, cree en lo que hace y eso... pero ya no da más xD

Tania Yesivell

Sí... la idea era seguir como con la conversación, pero... luego corrió prisa XD No, en realidad es que la escena fue escrita en otras circunstancias para un algo que no era un cupido, y ahora la adapté porque encajaba y... bueno.

Tania Yesivell

Si, y con lo que más hace falta...

Karuna

Tania, coincido con los comentarios de que las acciones ocurridas en tu relato de San Valentín fueron rápidas.

Aunque me encantó tu historia, tu personaje de Cupido es muy misterioso. A mí me llamó la atención la relación amorosa que manifestaste en la pareja protagonista.

Saludos Karuna ^^

Patricia O. (Patokata)

Muy interesante!!

Saludos!!

osnolasaga

Sí que fue muy rápido, tuve que leérmelo otra vez porque no sabía qué estaba pasando, pero la idea es muy buena. Siempre he pensado que los amigos o los hermanos son unos perfectos Cupidos y serían el blanco perfecto para que Cupido los poseyese jaja.
¡Muy bueno!
¡Un besito!

Dora Ku

Tania: Las prisas no son buenas,pero creo que es mejor intentarlo, que no hacer nada.
Cariños: Doña Ku

Maria O.D.

¡Hola! Me gusto tu relato, como dices, contrato sellado, no queda más, ¡a rendirse ante cupido! :)

Déborah F. Muñoz

me parece una idea de cupido original aunque da un poco de repelús pensar en que un ser se meta dentro de ti, aunque sea para propiciar un amor...

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