Mientras tanto en el Universo Conocido...

Me atreví a preguntarme que había sido lo que había “visto” para confundirme tanto. Sí, a Rackel: Rackel en el pasillo entre la cocina y el comedor de mi tía terránea. Sólo que no estaba ahí. La respuesta seguía siendo la misma que antes de colapsar: mentira pero cierto.
Sueños y agotamiento en el capítulo 17 de |Equilibrio|.

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