En enero: Escritura sorpresa


Esta vez el tema de escritura para los adictos fue sorpresa. Cada uno de nosotros eligió una entre varias imágenes. Cada imagen escondía un tópico diferente. Debíamos combinar la imagen y la temática.

Les dejo aquí mi relato, y no duden en visitar el blog de Adictos a la Escritura para verlos todos.

Género oculto: Terror



Muerte en otoño

Siempre lo supe: aquello que realmente debemos temer llega durante el día. Los verdaderos monstruos sí duermen. Duermen, y sueñan. Los seres más temibles sueñan con gigantescos edificios y escriben palabras dulces en papel de colores.

Cuando llegaron, mientras las hojas secas comenzaban a caer al suelo, muchos pensaron que eran inofensivos. ¿Por qué iban a dudarlo? Tenían un par de ojos humanos, un par de piernas humanas, manos con cinco dedos y una sola boca sin colmillos de fiera, lenguas bífidas o veneno letal.

Aunque la mayoría de los locales prefirió mantener la distancia, otros fueron curiosos. Los más intrépidos intentaron comunicarse con ellos. No teníamos los medios para comprender que no eran como nosotros. Y sin embargo, había algo sobre ellos... algo que no podíamos describir, ni comprender, pero que tampoco podíamos obviar. Algunos vimos el peligro aún antes de que comenzara el canto de la muerte.

Esa tonada suya, ese rugido, cesa un par de veces en el día. O al menos eso creo. Es difícil medir el tiempo desde que ellos vinieron. La última hoja de otoño ya está por caer, y yo juraría que el sol ha salido por el este sólo una pocas veces desde que llegaron.

Los que pudieron huir, lo hicieron. Unos desde el inicio, otros mucho más tarde, cuando las vidas ya habían comenzado a extinguirse por montones. Por supuesto que se fueron. No había forma de proteger sus hogares, enfrentar a los enemigos o siquiera esconderse.

Yo me quedé.

Yo no podía irme.

¿Qué puede hacer un viejo inmóvil cuando la muerte se cierne sobre él?

Justo aquí, presencié la caída de todos mis amigos, que entre quejidos perdieron la vida como lo haría yo tarde o temprano. 

Quizá para muchos la certeza era una especie de consuelo. No había nada más por lo cual preocuparse, porque la muerte los abrazaría de cualquier modo. Sólo podíamos abrazarla también. Pero... Esto sonará absurdo, puesto que hablo de algo inevitable, sin embargo confieso que yo no quería morir.

Yo hubiera querido defenderme. Hubiera querido, por lo menos, sólo esta vez, lo que nunca anhelé: hubiera querido moverme.

Pero no puedo y me ha llegado el turno. La noche casi llega, y aún así con la última luz del día ellos me eligen. El brazo postizo del monstruo me alcanza y me muerde. Es un brazo que muerde. Estos monstruos son realmente espantosos. Tienen un brazo extra que te arranca trocitos en mordidas muy pero muy pequeñas y, cuando quieres darte cuenta, caes hecho cadaver.

Pero ahí no termina su maldad.

Todos hemos oído cómo sigue: cuando yo haya caído, me arrastrarán lejos de aquí, y si tengo la suerte de que no me lancen a las llamas, será porque su propósito es aún más humillante. ¿Exhibirán mi cadaver en sus salas, como parte de un mueble? ¿O lo van a triturar y terminaré siendo papel para poesía?

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16 comentarios:

taty

Ah, macabrísimo!!!!

Tendré que cerciorarme del origen de mi papel la próxima vez que escriba. La idea está muy original y el cuento se lee bastante rápido (que se agradece).

Me ha gustado. Abrazos!

Meli ^^

Tremendo, no esperaba ese final y me puso la piel de gallina.
¡Muy bueno!

Ellora James

Buenas noches y mucho gusto :)

Me gustó mucho la historia, sobre todo el final. Me pareció muy original.

Un beso,

Ellora

Ever Ballardo Martínez

Hola Tanya:

Excelente relato. Me ha encantado, y vos sabes que cuando un relato de verdad me gusta, lo digo...


Saludos, querida.

José Antonio Castaño

Un cuento extraño pero a la vez apasionante. Muy original tu relato, lleno de imaginación. Enhorabuena.

Tania Yesivell

Gracias por pasar y comentar.
Me alegra que haya tenido el efecto buscado.

Tania Yesivell

Ese es mi gran conflicto, me gustan los árboles, pero también el papel :P

Patricia K. Olivera

Hola, Tania!!
Muy original tu texto y muy bien narrado. Espero no toparme con algún brazo postizo :-P

Besos!!

Inna Franco

Muy bueno, me gusta el toque de ciencia ficción, felicitaciones :)

Cloe

Duro tema a tratar, el de la persona que vive como los demás a su alrededor van falleciendo. En alguna ocasión me ha agobiado a mí. Me ha gustado mucho. Saludos.

Cloe
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
osnolasaga

Ha sido muy extraño y aterrador. Mientras leía se me estaban poniendo los pelos de punta, pero no podía parar de leer hasta el final. Muy bueno. ¡Un beso!

M.A Álvarez R.

Interesante el punto de vista elegido y el final me ha sorprendido mucho. Un saludo!

Dora Ku

Tania: Me asombra el efecto que ejerce el cuadro del bosque en otoño, sobre los compañeros escritores, casi todos piensan en las criaturas más terribles y las catástrofes más espantosas.
En el caso de tu relato, me hiciste pensar en lo que sentirían las víctimas de alguna epidemia mortal, mientras ven caer muertas a su alrededor a sus seres cercanos. Tal vez pensarían en qué momento les iba a tocar a ellos.
Bastante terrorífico tu relato: Doña Ku

Ana Pascual Pérez

Muy original tu relato, me ha hecho pensar en todo el papel que utilizamos. Saludos

Déborah F. Muñoz

Me ha encantado, no esperaba para nada algo así ^^.

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