Mala historia Nº17 - Rencor

Algo no estaba bien con la ventana del navegador. Si la minimizaba, todo iba bien, pero mientras estaba activa, había una franja de colores chispeantes en un punto o en otro. No era la primera vez y no se le ocurría como podía ser posible que el único problema fuera el navegador.

Ya no sabía a quien debía preguntarle. "El muchacho ese, el técnico", recomendarían sus compañeros y su jefe. Y ahora que tenía que admitir que esa era la única opción.... Decidió resignarse al arcoiris aleatorio que se interponía entre él y su información.

No es que odiara al muchacho, ni le intimidaba la excesiva amabilidad con que siempre lo trataba. Sólo.... No le gustaba la situación, siempre sentía que estaba atado de manos.

Era insoportable no poder insultarlo con una mirada despectiva sin sentirse culpable.

Ni hablar de literalmente insultarlo con el apellido equivocado.

 El maldito tipo era todo miradas tristes y falsos "No, no te preocupes"; ¡Ni siquiera se disgustaba con él! Y, ¿cono había pasado eso? ¿Desde cuando era el malo? ¡Si había sido el otro el que había dejado caer su taza de la suerte directo a un fatal desenlace!



Décimo séptima de las 52 malas historias que surgen de los disparadores literarios que propone la Agenda Creativa 2016 de Indigo Crea




Es totalmente imposible escribir 52 malas historias seguidas.

-Ray Bradbury


¡Compártelo!

0 comentarios:

Publicar un comentario

Buscar

 

Seguidores

Diario Poético Copyright © 2011 | Tema diseñado por: compartidisimo | Con la tecnología de: Blogger