Fragmento de "Vertientes del tiempo"

Hola lectores. Les dije que el tema de Noviembre es el NaNoWriMo. No tengo tiempo para más y contar a todos sobre el tema es lo mejor que puedo hacer para colaborar  (y para mantenerme inspirada).
Es el día 5, sábado y #DoubleUpDay. Sin embargo, he escrito muy poco hoy... Nah. Hablaremos sobre los hechos mañana. Por ahora, sólo vine a compartir el resultado de un desafío en particular.

Si conocen el evento, saben que los escritores podemos pasear por los foros, y que recibimos muchos mensajes inspiradores.

No había notado que recibí uno de esos mensajes por alcanzar los 5K (y cuando alcancé los 10K). Entre otras cosas, incluye una metáfora de triunfo y un desafío propuesto por un escritor del Young Writers Program.

Hajar: "I dare you to start with a blank document and write about whatever comes to mind. If something out-of-nowhere comes up, try to incorporate that with the story you're already writing."

Si entendí lo que dice, el desafío es  empezar de cero (sin planes ni nada) y, si hay un resultado y encaja, agregarlo al proyecto de Noviembre.

No me entusiasmó, al principio, me preocupaba que terminara en tiempo perdido o, peor, el encuentro de un plot bunnie. Pero me puse de todos modos porque no podía hacer el siguiente sin hacer este (todos tenemos manías).

Conmigo, nunca surge nada por ver un documento en blanco. (Bueh, una vez, sí, pero ¿cuantas veces se puede escribir sobre el potencial de una historia que no se le ha ocurrido a nadie?). Así que intenté pensar en algo que llamara mi atención. Luego, lo dejé ser  por un párrafo o dos y... admito que luego la obligué a encajar con Vertientes del Tiempo. 



Quedó esto:

Los vientos huracanados habían vuelto. Sólo cuatro días antes, ella pensaba que los días de viento se habían adelantado y que que este mes tendría que abrir lalista de reproducción de otoño, en lugar de oír la música que siempre lo había definido.

Una rama crujió y a esa pequeña pista siguió el estruendo de la misma impactando contra la cerca de metal. Esas molestias debían haber hecho que le disgustara esta época del año, pero no podía eviitar sentirse inspirada y alegre cuando escuchaba el poderoso biento afuera.
Cada año era lo mismo: las ramas que dañaban edifcios, el cabello revuelto, la tierra en los ojos, la gente desapareciendo... No, esa última era nueva.

En este pueblecito minero la gente no desaparecía, no había ladrones y las peleas de bares acababan cantando como en una película infantil. De ahí que la sutileza de los monstruos les resultara inútil.

Incluso la mujer menos informada de la zona estaba al tanto de las desapariciones y del mito tras ellas. Se decía que eran vampiros, lo cual era bastante impreciso pero no del todo descabellado. Los monstruos sí tenían alas y colmillos, incluso consumían  sangre humana (junto con todo lo demás en el cuerpo).

Ella quería saber. Tenía una columna sobre eventos paranormales en una de esas revistas científicas poco ortodoxas, y jamás había confirmado ningún mito, porque para ella se trataba de la verdad, no de convencer a nadie. Le gustara o no, la verdad era que nunca había logrado fotografiar un fantasma o demostrar la relación entre una enfermedad crónica y un regalo proveniente del mayor enemigo del enfermo.

Pero creía en esos hechos y los perseguiría todos. Así, animada, salió a buscar vampiros. No encontro nada en cuevas, bosque o edificios derruidos, pero había uno en la casa de su novio.

Escribió la historia esa noche, con las manos firmes y el lenguaje restringido que la caracterizaban cada vez que tomaba las píldoras que le daba su madre cuando los vecinos la llamaban para avisarle que la reportera otra vez estaba actuando como loca.

Cuatro días después Janice Padmore recibió el correo, sacó una de las revistas que solía leer su padre y, minutos después su mellizo la encontró leyendo sobre un vampiro que no tenía similitudes con el mito, se parecía poco al animal que llevaban ese nombre. y mucho a lo que describían quienes habían visto a esos aliens asesinos que aterraban Aristas.

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Lo hermoso de esto es que el protagonista no podrá continuar en negación después de esto.

Ya sé lo que sigue, así que me ocuparé de eso y hasta después trabajaré en el otro desafío que debería haber completado y para el que ya tengo planes :)

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