Planes y Fragmento de "Vertientes del tiempo"

Hola, lectores.
Noviembre ya está casi acabando, el primer borrador de Vertientes del Tiempo está casi completo y... necesita un título ahora que es el primero de al menos dos libros. La cosa es que el tema general son las Vertientes del tiempo, pero no entraré a ese tema como se debe hasta... ¿la mitad del segundo libro, quizá?
Sería mi primera "saga". He reutilizado personajes, pero ¿mantener continuidad de una misma trama? No sé si pueda. No sé si me parece buena idea.
Pero significa que tengo la oportunidad de cerrar noviembre con un borrador completo, limpiar todo esto, y luego, con arranques sólidos, construir el resto. Podría producir material para dos libros más, si son breves. Es la ventaja de tener varias realidades... pero eso ya se hizo. Prefiero "resumir". Pero eso es una conversación para otro día, ¿verdad?

Mejor les dejo unos párrafos en los que estuve trabajando esta semana, y que corresponden al desafío proporcionado como premio por alcanzar las 40,000 palabras. Como los anteriores, es un disparador propuesto por un miembro del Young Writers Program.

Eleanor: "Include an awkward dinner."
Justo necesitaba que ciertas verdades se presentaran de forma inoportuna así que la escena encontró su lugar fácilmente, aunque no sea exactamente lo que debería, me gusta el resultado.

He aquí una cena incómoda con la familia del protagonista (y Gaspar):

Cuando la voz demandante de Brava anunció que ya estaban sirviendo la cena, ambos entraron con expresiones calmas, tan falsas como las excusas del tío Mike. Jeremy ocupó su lugar en la mesa con una sonrisa, pero no dejaba de pensar que su tío lo había utilizado. Mikelo también se ubicó, del otro extremo de la mesa, consciente de que tendría que tomar medidas severas para controlar a este chico malcriado antes de que echara por tierra todos sus planes.
Pero controlaron su enojo. Elogiaron a los cocineros, y fueron temerarios tomando partido cuando se discutieron las recetas. Rieron con un chiste de Gerald. Mikelo invitó a Gaspar a contarles qué pensaba el de la universidad. Jimmy respondió sin nerviosismo cuando su madre le preguntó algo referente a "esa chica misteriosa que tanto le gustaba".
Fueron minutos tranquilos. Y luego Janice mencionó un incidente menor que involucraba a los shtem y Jeremy no pudo evitar comentar que era sospechoso lo lento que avanzaban algunas de las investigaciones.
—¿Sospechoso, dices? —inquirió su madre, un poco a la defensiva.
—Sí, ya sabes. Que no importa lo que hagan no lleguen a nada, es sospechoso.
—Oh, por favor —soltó su melliza, apretando los dientes cada vez que hacía una pausa—, desde aquí afuera es fácil arrancar a quejarse. Si crees que lo hacen tan mal, ¿porque no vienes alguna vez a dar una mano?
—No quise decirlo de ese modo...
—¿Arguien me pasa ra sar, por favor? —dijo Gaspar, casi al mismo tiempo.
Janice empujó el recipiente en su dirección, con más fuerza de la necesaria.
—¿y entonces, de qué modo pensabas decirlo? —exclamó—. ¿Con sutileza?
—No. Sí.... ¡Pero no por eso...! No es lo que quise decir. Sólo que... con toda esa gente trabajando... y tú sabes cuánto están trabajando. No es natural que no haya más progresos.
Un silencio de asentimiento general sustituyó al pequeño intercambio de reclamos.
—Lo hemos pensado —confesó Gerald, de pronto.
Mikelo hizo una mueca de aburrimiento, pero los mellizos se mostraron muy interesados.
—Brava piensa que tenemos un traidor, ¿cierto cariño?
—¿Por qué alguien traicionaría a su especie y vendería su planeta? —replicó el genetista, con voz cansina.
—Cierto —Jeremy no fue capaz de contenerse—. Nadie sería tan estúpido.
Todos notaron lo afilado de aquel comentario, pero aparte de los dos involucrados, sólo Gaspar comprendió a dónde iba dirigida la estocada.
—Exactamente —enfatizó el tío Mike—. No es posible. Es más probable que sea una filtración accidental. Son todos seres humanos... Tal vez irrumpieron y ya.
—No ahí —Gerald negó con la cabeza—. De ninguna forma habrían pasado desapercibidos.
—Sí claro, pero algunos llevan trabajo a casa. Yo lo hago. Y no todos tienen un apartamento personal, la mayoría tienen a su familia, o a los invitados de la familia...
—¡Hey! —se quejó Gaspar—. No he abierto mi boca y de todos modos me han de sacar a cuento.
—Lo que digo es que ahí la seguridad no es igual en las casas de los empleados.
—¿Y qué hay del vandalismo? —insistió Brava—. Tuvo que ser alguien que entró, y los alienígenas no pueden hacerlo.
—Podrían —dijo Jeremy, y no se dejó arredrar por la mirada amenazante que le echó su tío—, si se vieran como personas.
Mikelo soltó una carcajada falsa. Gerald y Brava intercambiaron una mirada de angustia. Gaspar le hizo señas a Janice para que le pasara la salsa de tomate.


No es Scoot McCall cenando con los Argent, o Jasper intentando comerse a la invitada... Creo que ni siquiera cumple con mi idea de una cena incómoda. ¿Sólo un par de silencios?, ¿casi todos hablando con libertad? Ya quisiéramos, ¿cierto?
Pero así son los Padmore; ni siquiera Mikelo podría sumirlos en  el silencio cuando hay algo parecido a la posibilidad de intercambiar información. Lo que me lleva a que justo ese es el papel de esta escena. Tenía una forma mucho más simple para que Jimmy les explicara TODO a sus padres, de una vez y sin dramas. En cambio, aquí sólo oyen algunas piezas durante la cena y también proporcionan información... Sí, me gusta más así. Pero, ¿quedó muy artificial?

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