Lagartijas (Mala historia Nº29)

Hola lectores. ¿Qué tal están llevando diciembre? ¿Son de los que arman árbol y están dejando para última hora la compra de regalos navideños? ¿Ya empezaron a cuestionarse el sentido de la vida, o lo dejarán para nochevieja? ¿Rechazan el mercantilismo que rodea las fiestas?

Yo celebro las fiestas sin demasiadas compras, sólo porque me gusta el punto medio (y porqué me gusta la Navidad y no tengo dinero).

También retomo la escritura habitual después de toda esa locura de Noviembre. Ya hablaremos después sobre lo imposible de la locura que está programada para enero, por ahora, un cuento: 

Lagartijas

Mientras el niño usa su imaginación para recrear otra era con los dinosaurios de plástico en su habitación, un reptil más moderno utiliza la suya para tomar el sol a pesar de que esta diluviando en el patio.
Se quedó fuera desde el verano, cuando el pequeño creía que también era un dinosaurio. Fueron buenos tiempos, con preguntas sobre él y preguntas dirigidas a él.
Una vida de juguete que llegó a su fin demasiado pronto y ahora su única función  es servir de coartada para la otra lagartija que a veces se cuela en el jardín demasiado tarde. No es el papel que un juguete leal haría con gusto, pero así son las cosas para los objetos inanimados.
Cada vez que alguien mira a la otra lagartija, sus reflexiones o una conversación breve llevan a la misma conclusión: "es un juguete que el niño dejo fuera". Y como mucho, comentan que parecía que se estaba moviendo, y se ríen de las bromas que les juega su imaginación.
Y lo dejan pasar.
Lo dejarían pasar aunque supieran que el animalito que vieron moverse no era el mismo reptil de plástico que no puede buscar refugio con este clima. Aunque quizá alguno le lanzaría una piedra. Pero no se preocuparían, no cerrarían con más cuidado las ventanas. ¿Por qué harían alboroto por una lagartija? Ya bastante tienen con preocuparse de si las lechuzas o los gatos negros llevan mensajes de muerte o infortunio prolongado.
El gato de la familia es color negro, pero no trae mala suerte y no ha sido reclamado por la bruja del pueblo, al parecer es seguro tenerlo en casa. Ni siquiera el perico necesita temerle, porque es un animalito perezoso que solo muestra interés en los bichos si son de juguete. Por eso, no hace caso a la lagartija oscura que, por fin, ha decidido entrar por la ventana abierta en el cuarto del niño.
Hoy tiene luna nueva, y la lluvia cesará muy pronto.
Hoy es un buen día para pasar la tarde con un inocente y dedicar la noche a engañarlo para que salga de casa. Hoy es un buen día para que una familia pierda su mayor tesoro y ella gane unos años más de vida.




Es totalmente imposible escribir 52 malas historias seguidas.

-Ray Bradbury

Vigésimo Novena de las 52 malas historias que surgen de los disparadores literarios que propone la Agenda Creativa 2016 de Indigo Crea





Juguemos a jugar

Ejercicio # 46 de la Guía para la aprendiz de escritora, por Grisel R. Núñez.

El tema: los juguetes son personajes de la historia.



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