Comentario sobre A room of one's own de Virginia Woolf

Recién leí la historia de la hermana de Shakespeare y me dejó agobiada.
La leí en otro idioma, pero algo me dice que aunque estuviera en español seguiría siendo difícil de entender. La barrera que se alza entre Virginia Wolf y esta triste lectora, está compuesta por tiempo, espacio y no sé cuánto más.
A room of one' s own”, que es el texto que leí en mayo, tartamudeando en voz alta (según yo para practicar), no pasará a mi colección de favoritos por la sonoridad y el estilo que no puedo juzgar; tampoco por la honestidad con que la escritora habla de la amargura de su género ni por el (espero que correcto) estudio de la historia a través de una serie de volúmenes literarios.
Me he maravillado al leer su impresión al descubrir novedad en la ficción. Me he avergonzado por las oportunidades que tengo y que tantas mujeres antes de mí no habrían desaprovechado. También acabé por sentirme desanimada con todo ese discurso de la importancia de los recursos materiales. Por qué, sí, aún hoy, he sacado la cuenta y no hay esperanza para mí... Luego recordé que de todos modos yo no quiero ser famosa ni ser impresionante. De acuerdo, me encantaría que alguna de las historias que se me ocurre fuera contada de forma impresionante, pero esto es lo que hay y voy a lamentarme por eso (no, no me comí una negación; dije que lo haré; es otro tema sobre el cual escribir). Me conmovió la historia de la hermana hipotética del escritor que tanta gente ha pensado, piensa, y pensará que es una eminencia.
Todo eso está muy bien, pero no bastaba para convencerme de ir a los favoritos porque... parafraseando el propio texto, es evidente que no viene de una mente andrógina. Había rencor, había una lección evidente (lo cual es correcto en este tipo de literatura, pero por lo mismo este no es el tipo de textos que suelen gustarme).
Además, me costaba leerlo, y no en el buen sentido de la palabra. En realidad, no puedo criticar eso: mis problemas de comprensión y las ocasiones en que me ahogué con las palabras seguro eran problema de lenguaje y contexto. Sin embargo, estoy segura de que no me gusta la redundancia que aparece cada tanto en el texto. No sé por qué lo hace, pensé que de su lado del muro cultural eso era natural (y quizá sí) pero a ella misma parece molestarle. Me he espantado un poco por eso, en realidad, porque es algo que he hecho alguna vez: escribir, ver algo que no cuadra, y disculparme en lugar de corregirlo. ¿Tendría una razón para ello? Por tercera vez lamenté no haber investigado más sobre el libro antes de ponerme a leerlo; ahora no tenía los medios; más tarde, habría olvidado qué necesitaba saber.
Pero, volviendo a lo importante: A room of one's own, me confundió, me informó, me aburrió, me confundió, me entristeció, y no dejaba de maravillarme. Algo debió tener porque no acostumbro leer más de diez páginas con ese tipo de contenido, pero no pensé que acabaría entre mis favoritos hasta que leí el verdadero final de la historia de la hermana de Shakespeare. El final que no resulta fácil de aceptar, porque nos desafía y nos aterra. El final que da un sentido distinto a todo el discurso.
¿Saben de lo que hablo? ¿Están dispuestos a averiguarlo?

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