Zapatos de bruja (microrelato)

Empiezo a notar que escribo cosas raras cuando me dejó inspirar por los disparadores creativos de los grupos de facebook.

Este fragmento en particular, siento la necesidad de incluirlo en alguna historia de fantasía más adelante. Pero se siente... absurdo.


Zapatos de bruja


No es que tuviéramos nada en contra de esas chicas "femeninas". Sólo es que en esa época las cosas eran más difíciles, invitarlas a nuestra organización acababa causándonos un problema. No algún problema, sino uno específico: cuando les llegaba el día de colgar los tenis, había que abrir agujeros en sus tacones para pasarles una cinta bonita y poder seguir la tradición.

Hubo una que usaba unos zapatitos que ni así. Nos tocó aprender nigromancia, porque nos negábamos a cambiar la simbología sólo por una chica, aunque hubiera sido tan habilidosa y divertida.

Pero bueno, ¿qué se le va a hacer? Una bruja puede ser y hacer lo que quiera... incluso usar puros zapatos que no tienen cordones.

Atentado Agravado (Relato)

Esta semana estoy descubriendo personajes para una historia nueva... que es la combinación de una historia viejísima con un personaje relativamente reciente (que Max sea uno de mis personajes "nuevos" habla muy mal de mi proceso creativo de estos últimos años).

Son varios personajes, pero justo encontré cinco desafíos que me servirán de inspiración para los relatos o fragmentos de los cinco Recipientes de los Dones Antiguos.
Los "recipientes" alguna vez fueron un puñado de alienígenas, pero las cosas han cambiado un poco desde entonces.
Giertreig tiene el cambio más notable, pero al mismo tiempo el menos importante.

"Giertreig". Aún me cuesta escribirlo. Por eso antes mis extraterrestres se llamaban "Carlo" y "Frak", porque no se me olvidaba como deletrear eso.  (O Rubén, había un Rubén y un Álvaro... Nada raro ahí, ¿eh?)

Pero, ya dejemos de divagar.


Atentado agravado

El acusador se tomó su tiempo para ubicar su asiento justo en el centro de su lado de la mesa. Acomodó sus documentos parsimoniosamente. Comenzó a acomodar el calendario para que estuviera en el ángulo correcto.

―¡Por todas las capas de todos los universos, Giertreig! ―exclamó un muchacho de piel clara que estaba sentado en el otro extremo de la mesa―. ¡Ya hacé la acusación! ¡No tenemos tu tiempo!

El niño más pequeño siguió con su metódico proceso de organización, pero habló mientras lo hacía:
―Los acusados, Ylqird y 0tfhavita, realizaron un atentado agravado de tipo ocho.

Al escuchar eso, la dictaminadora se sintió un poco decepcionada. Esperaba un arbitraje peculiar desde que vio al niño pálido acompañado por su hermano adolescente. Pero los acusaban de un crimen usualmente aburrido. Incluso en los casos agravados, por lo general no se trataba de gran cosa.

Había casos trágicos, por supuesto, como el que había puesto a todos tan nerviosos que hoy en día prácticamente nadie cometía el crimen. En esa ocasión, no se había encontrado al individuo que había dejado una vieja soga colgando de una rama. Sólo sabían que una mujer se había enredado en ella y el árbol había crecido en ese momento tan inoportuno, acabando con la vida de la mujer en una forma tan horrible que había mundos en que ese método se usaba para ejecutar criminales.

―¿Debo suponer que el chichón en tu frente es el resultado?―preguntó, sin demasiado interés.

―También me lastimé el tobillo.

―Ajá ―aburrido, ya se lo imaginaba―. ¿Y exiges que ellos atiendan las lesiones, supongo?

El niño asintió.

―¡Pero no hicimos esa cosa! ―0tfhavita se volvió hacia su hermano menor―. ¿Verdad?

―Bueno, si lo tiramos al piso… ―murmuró el otro―. Señora, ¿exactamente de qué nos está acusando mi hermanito?

Oh. Por eso los tres se parecían tanto, porque el acusador también era uno de ellos. Mientras ella procesaba esa información, el pequeño respondió a la pregunta:
―El atentado ocho es tirar basura. Se vuelve agravado cuando alguien efectivamente se lastima.

―Oh. Entonces ya la salvamos ―exclamó el adolescente.

―Eso lo decidiré yo ―aclaró la mujer―. A ver, Giertreig, explicá lo que pasó.

―Estos dos dejaron en el piso una cáscara de alguna especie de musa, y me resbalé en…

―Disculpa, ¿qué es una musa?

―Musa paradisiaca ―explicó el niño acusado―. Es una planta de la tierra, y la cáscara de la fruta es super resbalosa.

―Lo cual explica la segunda cabeza que le está creciendo al bebé ―resumió el adolescente, señalando la frente de Giertreig.

―¡Ya no me digas bebé! ¡Ya tengo veintiséis dientes!

Los mayores sonrieron.

―De acuerdo, de acuerdo. Ya lo comprendo. Dejaron una cáscara de una fruta, causando un accidente. Ninguno lo niega, ¿verdad?

―Pero no estábamos tirando basura ―dijo el adolescente―. Estábamos haciendo un experimento.

Ah. Esto ya sonaba más como una acción de Ylqird, el más joven miembro del concejo científico de la comunidad boscosa.

―¿En la calle y sin poner avisos? ―el acusador se cruzó de brazos, y les echó una mirada de desconfianza.

―¡Claro! Si poníamos avisos, no te hubieras resbalado. Tan torpe no sos.

―En teoría ―aclaró el mayor.

―Por favor, ¿en qué consistía su experimento? ―preguntó la dictaminadora mucho más interesada que antes.

―Estamos tratando de determinar la relación entre la naturaleza de un evento y la velocidad con que el Recipiente del Tiempo puede reaccionar a él.

―¡El Recipiente del Tiempo! ―exclamó la dictaminadora.

―¿O sea que todos esos incidentes han sido a propósito? ―preguntó el niño lastimado, llevándose la mano a su cabello mal cortado.

La mujer hablaba al mismo tiempo:
―¡No tenía idea de que uno de los Dones Antiguos había caído sobre uno de nuestros vecinos!

―Oh, sí, justo ese ―el adolescente señaló a su hermano más pequeño.
Pero qué coincidencia tan oportuna. ¡Justo un miembro de tan renombrada familia de científicos!

―¿Incluso cuando Urhgoaf casi me tira del tercer piso, era para ver si detenía el tiempo antes de estrellarme con el piso?

―Técnicamente, si te tiró ―señaló el adolescente.

―Pero no aprendimos mucho de eso ―suspiró el otro―, te demoró mucho más de lo usual, pero afectaste solamente tú tiempo esa vez. No tenemos con qué compararlo.

El más chico entornó los ojos.

―¿Todos estaban en esto? ―preguntó, arrastrando la voz, mientras los señalaba con un índice amenazador.

Los otros asintieron, sin impresionarse en lo más mínimo por la ira de su hermano menor.

La dictaminadora se aclaró la garganta, en un intento por evitar que el conflicto empeorara. Todo el mundo sabía que los Recipientes de los Dones Antiguos podían ser peligrosos si se lo proponían.

―Oh ―el niño la miró como si apenas recordara que ella estaba ahí―. Mis más sinceras disculpas. Esto ha sido todo un malentendido.

Él parecía lamentarlo realmente, y ella sintió profundo alivio al dictaminar la inocencia de los acusados.

Sin embargo, no sabía si sonreír o redactar una solicitud de vigilancia cuando los escucho hablar mientras salían:

―¡No puedo creer que hayan estado experimentando sin decirme!

―¿Y desde cuándo tenemos que decirle nada a los sujetos de pruebas?

―¡Saben que quiero llevar la investigación de los dones antiguos! ¡Si siguen sin tomarme en serio, les voy a acelerar el tiempo hasta que se mueran de viejitos!

―Pues te vamos a tomar en serio cuando aprendás a acelerar el tiempo…

Ilusión


Espejismo, quizá, pero igual fortalece.

(Definición en cinco palabras, ejercicio propuesto en La aventura de escribir).

Microrelato (ejercicio literario)

Como en esa serie que te gusta más que yo

Me pareció un buen día para hacer tus maletas, ¿sabes? Porque allá afuera se está cayendo el cielo a gotas.
Se que te gusta ese tipo de escenas. ¿Ves? Aún ahora, sigo buscando un gesto que sí veas.

Abandona todo (ejercicio literario)

Abandona todo, si puedes hacerlo.

La edad, que te abandonará de todas formas.
El nombre que no cambia tu aroma.
El oficio que tienen tantos otros.
Las personas que tienen vidas propias.
Ese lugar que conoces demasiado.
Las respuestas que ya obtuviste antes.
Los libros que ni siquiera has leído.

Abandona todo lo que puedas soltar.
Abandona todo lo que no quiera soltarte.
Conserva tus preguntas sobre ti.

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Recién encontré este reto en un grupo de facebook. Llego tarde y no es tan personal ni tan pensado como debería, pero aquí está.

 

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